La Guerra de las Galaxias

(Star Wars)

Resumen de la saga por: Alejandro Ceballos R. (Alito Vader)

 

 

La  Guerra de las Galaxias nos relata la historia de Anakin Skywalker, un pequeño de nueve años que vive en el planeta Tatooine al lado de su madre, Shmi. Anakin es un esclavo que trabaja como mecánico en el taller del Toydarian Watto. La vida de Anakin era monótona y aburrida, hasta que un día apareció en el taller donde trabajaba, un Caballero Jedi, llamado Qui-Gon Jinn. Qui-Gon era un Caballero que se caracterizaba por no seguir al pie de la letra las reglas del Orden Jedi, y al sentir que en Anakin fluía la fuerza de una manera sobrenatural, se empeñó en entrenarlo para convertirlo en Jedi. Sin embargo, al ser Anakin propiedad de Watto, no puede llevárselo consigo, por lo que decide apostarlo en las carreras de vainas. Utilizando viejos poderes Jedi, Qui-Gon truquea la suerte de los dados para dejar la apuesta a su favor.

 

Con la ayuda de su gran habilidad como piloto, Anakin gana la carrera, y es llevado, como se pactó en la apuesta, a Coruscant, el centro de la galaxia, donde se encontraba el Templo Jedi. Anakin es presentado a Obi-Wan Kenobi, actual Padawan (aprendiz) de Qui-Gon y al resto del Consejo Jedi. Aparentemente, Anakin es “el elegido”, que según la antigua profecía Jedi, sería él quien traería el balance a la fuerza.

 

Después de una serie de pruebas y una amplia discusión entre los miembros del Consejo Jedi –entre los que destacan el Maestro Mace Windu y el Maestro Yoda- se toma la decisión de que Anakin sería entrenado por Qui-Gon Jinn, sin embargo, un Caballero no puede tener a dos Padawans a su cargo al mismo tiempo por lo que Obi-Wan es promovido a Caballero.

 

Poco después que el futuro del pequeño Anakin fuera decidido, los Caballeros Qui-Gon y Obi-Wan salen a la cacería de un Lord del Sith que ha sido avistado en el Planeta Naboo, un planeta pacífico que había sido invadido por la gente de la Federación del Comercio, controlada por las fuerzas oscuras de Los Sith. En esta intrépida batalla, Darth Maul, Aprendiz del Sith,  hiere de muerte a Qui-Gon, e invadido por la rabia, Obi-Wan le arrancó la vida al temible guerrero oscuro. En su lecho de muerte Qui-Gon le hace prometer a su ex aprendiz que entrenará a Anakin, y éste entre lágrimas y sufrimiento acepta cumplir dicha promesa.

 

A partir de ese momento y durante los próximos 10 años, Obi-Wan se encargó de  entrenar a Anakin en las artes del Jedi, quienes por más de mil años habían sido los defensores de la paz y la justicia en la república, la cual, en ese punto de la “historia”, era liderada por el Canciller Supremo Palpatine, y apoyada por el Senado Galáctico. El Senado, a su vez está integrado por miembros (en su mayoría políticos) de todos los planetas de la galaxia pertenecientes a la República.

 

Durante el tiempo en el que Anakin se ha estado entrenando como Jedi, ha surgido en la galaxia, un movimiento separatista que se ha encargado de ir dividiendo poco a poco a la república, con distintos métodos que van desde el soborno, la amenaza y el asesinato a distintos líderes de los planetas pertenecientes a la República.

 

Es debido a estas amenazas hacia los actores políticos de la República, que Anakin se tiene que separar de las enseñanzas de su Obi-Wan, pues el Canciller Palpatine le ha encomendado la particular tarea de proteger a la Senadora del Planeta Naboo, Padmé Amidala Náberrie, mientras que a Obi-Wan le encomendaron ir tras la pista del caza-recompensas que había dos veces intentado (y fallado) asesinar a dicha senadora.

 

Para cumplir su tarea como “guardaespaldas”, Anakin y Padmé se trasladan al Planeta hogar de la Senadora, y entre pláticas amistosas, confidencias y jugueteos, Anakin se termina enamorando. Uno podrá pensar que fue afortunado al enamorarse de una importante –y bella- figura política de la galaxia, sin embargo, a los Jedi, según su milenario código,  no les está permitido enamorarse. Padmé, al descubrir los sentimientos de su protector, se opone abiertamente a una relación en la cuál tendrían que ocultarse de todos, y le pide a Anakin que se olvide de ella.

 

Mientras tanto, Obi-Wan, guiado por una serie de pistas, es llevado hasta el planeta Kamino, donde descubre un impresionante ejército de clones que, para su sorpresa, estaba hecho para la República, (para los buenos) y resultó ser que el modelo que se había utilizado para hacer dichos clones era el mismo Caza-Recompensas contratado para asesinar a Padmé, Jango-Fett. Obi-Wan intenta atraparlo, sin embargo, el hábil Fett consigue escabullirse, pero el astuto Jedi lo siguió hasta Geonosis. Una vez en geonosis, Obi-Wan descubre al líder del movimiento separatista, mismo que contrató a Fett para asesinar a Padmé. Dicho Líder, fue alguna vez un importante Caballero Jedi, conocido como  Conde Dooku (Conde por su origen de nobleza), quien fuera el Maestro de Qui-Gon Jinn, pero que se dejó seducir por el lado oscuro de la fuerza, quien ahora, al ser partidario de los Sith, era conocido como Darth Tyranus.

 

Por otro lado, las cosas no iban nada bien para Anakin, quien, aparte de haber sido rechazado amorosamente, había tenido la visión de que Shmi, su madre, estaba en terrible sufrimiento, por lo que, alentado por Padmé, decide ir a su planeta de origen, Tatooine. Al llegar a Tatooine, Anakin se entera de que Shmi había contraído nupcias con un viejo granjero de nombre Cliegg Lars. Al llegar a la granja de los Lars, Anakin conoce a su padrastro y a su hermanastro Owen. Los Lars le dan la terrible noticia de que su madre fue secuestrada semanas atrás por los Tusken Raiders, criaturas feroces y hostiles nativas de dicho planeta. Su padrastro le comenta que un grupo de compañeros intentaron rescatarla, sin embargo, la mayoría pereció a manos de los Tusken y Cliegg, si bien logró escapar con vida, perdió junto con una pierna, la esperanza de ver a su esposa nuevamente con vida.

 

Al escuchar esto, Anakin se lanzó a la búsqueda de su madre, a la cual encontró todavía con vida, sin embargo, fue en brazos de su hijo donde Shmi dio el último suspiro. Cegado por la rabia, Anakin mató a todos los pobladores de la aldea Tusken, aún sabiendo que los poderes que él poseía, y las técnicas Jedi que se le habían enseñado, jamás debían de ser usadas para venganza ni “ajustes de cuentas” personales.

 

 De regreso a la granja de los Lars, con su madre muerta en brazos, Anakin recibe la noticia de que Obi-Wan había caído como prisionero de los separatistas, por lo que, en compañía de la Senadora se dirigieron a Geonosis para rescatar a su Maestro. Desafortunadamente, Anakin y Padmé no pudieron contra el ejército de androides de las fuerzas separatistas, y fueron condenados a morir, junto con Obi-Wan. Al ver que sus horas estaban contadas, Padmé le confiesa a Anakin que en verdad sí lo amaba, y que, si trató de ocultar su amor, era por el bien de ambos, pero ya qué más daba.

 

Cuando llegó a oídos del Consejo Jedi el peligro que corrían los dos Caballeros y la Senadora, el Maestro Yoda decide ir a su salvación y, comandando el Ejército de Clones manufacturado en Kamino, efectúa un espectacular rescate. Este evento es de particular importancia dentro de la “historia” de la galaxia, ya que con la primera intervención de dicho ejército, se desató una guerra entre los dos bandos de la galaxia, conocida como Las Guerras Clónicas.

 

Una vez a salvo, Anakin y Padmé, después de haberse confesado su mutuo amor, deciden casarse a escondidas, sin embargo, la luna de miel no les duró mucho, ya que Anakin tuvo que volver pronto a combatir a las fuerzas separatistas.

 Con la guerra galáctica en su mayor apogeo, el Canciller Palpatine decide nombrar a Anakin Comandante de un batallón de Soldados Clon, esto en contra de la voluntad del Consejo Jedi, pues creían que, a pesar de tener muchas habilidades como guerrero, el joven era muy voluble, arrogante e inmaduro. Sin embargo, los planes del Lord del Sith eran precisamente alentar la arrogancia del muchacho, al cuál tendieron una trampa, cuya intención era que Anakin se olvidara nuevamente de los preceptos del Jedi y asesinara a fuerza bruta a una nueva aprendiz del Sith, con el fin de, paulatinamente,  transformar a Anakin al Lado Oscuro de la Fuerza.

 

Desarrollando grandes proezas y viendo muy pocas veces y a escondidas a su esposa Padmé, quien recién le confesara que estaba embarazada, Anakin es finalmente nombrado Caballero Jedi, al mismo tiempo que el General Obi-Wan Kenobi es nombrado Maestro, y por lo tanto, un miembro más del Consejo de los sabios y poderosos Jedi.

 

La hazaña por la que más se le reconoció al Caballero Skywalker fue por haber rescatado al Canciller Palpatine tras haber dado muerte a su secuestrador y líder de los separatistas, Darth Tyranus. Tras éste hecho, Anakin y Palpatine desarrollaron grandes lazos de amistad, pero el codicioso Canciller, a quien no le bastaba con el poder político que tenía, empezó a envenenar la mente de Anakin en contra del Consejo, quienes decía, no confiaban en el joven, y le tenían envidia por haber logrado tanto a tan poca edad.

 

Debido a la gran confianza que Anakin había desarrollado en Palpatine, los sabios Jedi deciden que Anakin formaría parte también del Consejo, con el fin de que espiara a Palpatine, sin embargo, no le otorgarían el rango de Maestro. Anakin enfurecido le comentó al Canciller de las intenciones de los Jedi, momento en que Palpatine aprovechó para descubrirle a Anakin sus verdaderas intenciones de convertirlo al Lado Oscuro, revelando su verdadera identidad.

 

Anakin, confundido, alerta al Maestro Mace Windu (quien era el único Maestro presente en el Templo, pues todos los demás estaban en el campo de batalla) de la verdadera identidad de Palpatine, sin embargo, Windu no quiso que Anakin le ayudara a combatirlo y se marchó para arrestar a Palpatine, con la ayuda de otros Caballeros.

 

Como era de esperarse, Palpatine no se dejó arrestar por las buenas, dando muerte al séquito de Windu entablando una feroz batalla con sables de luz en mano, pero cuando Palpatine parecía estar a punto de morir, Anakin aparece en escena, y envenenado por la desconfianza de Windu y la promesa de poder que le ofrecía Palpatine, Anakin mutila a Mace Windu, dando así, su último paso hacia el Lado Oscuro.

 

Palpatine, demacrado y debilitado por la batalla agradece a Anakin por su ayuda y le otorga el título de Aprendiz Sith, bautizándolo como Darth Vader. En ese momento, Palpatine da la orden a los sargentos de los distintos batallones de clones, que asesinaran a los comandantes Jedi, puesto que había habido una rebelión, y los Jedi, a partir de ese momento eran enemigos y traidores de la república.

 

La primer tarea del ahora Darth Vader fue la de destruir el templo Jedi y dar muerte a todos los pequeños Padawans que se encontraran en el templo. Antes de dar muerte a sus antiguos colegas, Anakin acude con su esposa, en quien ya es notable el embarazo, y le dice que los Jedi han traicionado a la república, y que no debe de confiar en nadie más que en él.

 

Una vez cumplida su cruel tarea, Vader es enviado al planeta Mustafar, característico por sus interminables ríos de lava, donde eran fabricados los droides del ejército separatista, con el fin de acabar con los últimos indicios de este levantamiento que, evidentemente, también era controlado por Palpatine, quien anunciaba el fin de la República y el comienzo de una época imperial en la galaxia.

 

Obi-Wan, quien gracias a su habilidad con la Fuerza logra escapar de la muerte a manos de su ejército en el Planeta Utapau, se dirige hacia donde Padmé para informarle que Anakin se ha convertido al Lado Oscuro, sin embargo, la esposa de Darth Vader no cree en él. Padmé, turbada por la idea de que su esposo había caído en las garras del Lado Oscuro, emprende el vuelo hasta Mustafar, donde Anakin terminaba con los últimos líderes separatistas, sin embargo, Obi-Wan se esconde en su nave, llevándolo hasta él.

 

Al divisar en el radar la nave de su esposa, Vader sale corriendo a su encuentro. Mientras Padmé le reclama el porqué de sus actos, Kenobi sale de la nave, haciendo pensar que Padmé lo había traído, traicionando su confianza. Vader, enfurecido dejó inconciente a su mujer, dando pie a una cruel batalla entre Maestro y Aprendiz.

 

Anakin, haciendo uso de sus poderes oscuros da una gran batalla, mientras Obi-Wan, decepcionado y encolerizado le recuerda que se suponía que él estaba destinado para traer balance a la fuerza, no para desequilibrarla aún más. Entre saltos y sablazos por un río de lava, Obi-Wan se aprovecha de un descuido del recién nombrado Lord del Sith, mutilándolo de tres extremidades, dejándolo desfigurado, calcinándose en las hirvientes rocas de  Mustafar. Con lágrimas en los ojos, Obi-Wan toma a la futura madre,  Padmé, en sus brazos y la lleva a donde el Maestro Yoda, quien con el ex senador del planeta Alderaan, Bail Organa, ayudaron a Padmé a dar a luz a un par de gemelos.

 

El ataque de Darth Vader a Padmé la había dejado muy debilitada. Sumando su debilidad por causa del ataque, más la debilidad después del parto, más la profunda tristeza que sentía al ver  que el amor de su vida se había convertido en lo que había jurado destruir, a Padmé sólo le restaron fuerzas para decidir el nombre de sus hijos, Luke y Leia, pues después de decir ese par de nombres, exhaló su último suspiro.

 

Mientras Padmé le otorgaba la vida a los gemelos, el Emperador Palpatine acudió al rescate de su aprendiz, que se encontraba en estado crítico. Con la ayuda de la  tecnología, Palpatine dotó a Vader con brazos y piernas cibernéticas, y un sistema de respiración artificial que lo mantendrían con vida, dándole un siniestro y temible aspecto a la nueva figura del malévolo poder imperial.

 

Cuando Vader recobró la conciencia, Palpatine le dijo que él había matado a su esposa, y jamás se enteró que dio a luz a un par de gemelos, cuyo destino por los años venideros, fuera decidido entre Yoda, Obi-Wan y Bail Organa.

 

Leia fue adoptada por Bail Organa, Rey del Planeta Alderaan, mientras que Luke fue puesto en adopción con su tío político Owen Lars, en el planeta Tatooine. Fue este mismo planeta el que Obi-Wan escogiera para recluirse. Cambiándose el nombre por el de Ben, Kenobi estuvo al pendiente del crecimiento del muchacho mientras se entrenaba a sí mismo en técnicas de meditación, convirtiéndose a vista de los demás en un viejo loco y ermitaño. Yoda, por su parte, decide refugiarse en un pantanoso planeta llamado Dagobah, donde nadie podría encontrarlo, dada la lejanía y lo inhabitable de dicho lugar.

 

Durante 18 años, Darth Vader se dedicó a imponer por la fuerza y el terror, la voluntad del emperador de tener a toda la galaxia bajo su dominio. Planeta que se rehusara a cumplir la voluntad del Imperio, era invadido, atacado y al final, el Emperador nombraba a un Gobernador Imperial que le rindiera cuentas personalmente. Obviamente, las invasiones ocasionaban bajas en los ejércitos Imperiales, y muchas veces, los Gobernadores se salían del yugo Imperial para imponer su propia voluntad. A raíz de este problema fue que el Emperador decidió construir un arma letal, que había tenido guardada desde hace tiempo. 

 

Dicha arma era una estación espacial, del tamaño de una luna, a la cual llamaron La Estrella de la Muerte, y tenía la capacidad de destruir un planeta entero. Es en este punto, donde es pertinente hacer mención de dos personajes muy importantes dentro de la vida de los Skywalker; los androides C-3PO y R2-D2.

 

C-3PO es un androide de protocolo que fue construido por el mismo Anakin cuando todavía era una inocente y creativa criatura. 3PO fue creado en los ratos libres de “Ani”, a partir de desechos y viejos repuestos sobrantes del taller mecánico de Watto. Por otro lado, R2-D2 es un androide astro mecánico de la serie RD, que se encontraba en la flotilla de mecánicos de Naboo cuando Padmé fue Reina de ese planeta.  Cuando Anakin dejó Tatooine para entrenarse como Jedi, C-3PO se quedó haciéndole compañía a Shmi, quien al casarse con Cliegg Lars, lo llevó a la granja de humedad con ella. Cuando Anakin regresa a Anakin para dar sepultura a su madre, C-3PO regresa con su antiguo amo a Coruscant, conociendo a R2-D2, haciéndose su “amigo” (si es que los droides pueden tener amistades) inseparable.

 

Cuando Anakin es enviado a pelear en las Guerras Clónicas, la pareja de androides se queda al cuidado de Padmé, pero cuando ella muere, Bail Organa los pone a disposición del Capitán Antilles, quien piloteaba la Tantive IV, la principal nave diplomática del Planeta Alderaan.

 

La pareja de androides iba a bordo de esa nave el día en que fueron interceptados por manos del Imperio, pues la Princesa Leia Organa transportaba los planos robados de la Estrella de la Muerte. Al descubrirse sin salida, antes de ser apresada por el Imperio, Leia esconde los planos de dicha estación Imperial en la memoria de R2-D2, y lo envía en una cápsula de escape al planeta Tatooine, y 3PO, temeroso de quedar solo, lo sigue.

 

Una vez en Tatooine R2 se empeña a buscar al General Kenobi para entregarle los planos ocultos, sin embargo los robots son capturados por los Jawas, diminutas criaturas que se dedicaban al contrabando de androides entre otras cosas.

 

Los Jawas iban por todo Tatooine ofreciendo su mercancía, y sucede que ese día, andaban por los rumbos de la granja de Owen y su esposa Beru. Al llegar a mostrar su variedad de androides a la granja, Owen manda a su sobrino, Luke Skywalker,  a comprar un androide de protocolo, y como 3PO era el que estaba en mejores condiciones, lo escogió a él, y el bondadoso robot protocolario sugirió que también debería de comprar a R2-D2.

 

Mientras Luke limpiaba los restos de carbón de la unidad RD, éste proyectó un holograma donde le pedía al General Kenobi su ayuda para llevar a ese androide a Alderaan. El tío de Luke, Owen le pidió a Luke que le borrara la memoria a los dos robots, sin embargo el astuto astro mecánico se dio a la fuga, decidido en cumplir su misión y darle el mensaje al tan nombrado General Kenobi.

 

Al ver que su robot había escapado, Luke se lanza en su búsqueda, pero es atacado por Tusken Raiders (las mismas criaturas que mataron a su abuela), sin embargo, un viejo conocido por Luke como Ben Kenobi, lo salva del peligro y lo lleva a su morada.

 

El mensaje que proyectaba R2, mostrando a la Princesa en peligro, emocionó a Luke, y se mostró curioso de saber cómo un ermitaño podría tener contacto con las fuerzas de rebelión, y la lucha contra el imperio. Ben Kenobi le sugirió a Luke que lo acompañara a cumplir con su misión, y le comentó que él, como su padre es poderoso en la fuerza. Ben Kenobi le contó a Luke que Darth Vader, el líder del Imperio Galáctico, había sido una vez su aprendiz, mismo que dio muerte al papá de Luke.

 

Kenobi le otorgó a Luke la espada láser que alguna vez perteneciera a Anakin Skywalker, sin embrago, Luke rechazó la llamada pues su tío le esperaba en casa, con el par de androides, para seguir con la cosecha, sin embargo, aceptó a llevar al anciano hasta Anchorhead, el puerto espacial más cercano, donde sin duda, conseguiría un piloto que pudiera llevarlo hasta Alderaan. En el trayecto al puerto espacial, vieron el vehículo de los Jawas hecho añicos, y supieron inmediatamente que el Imperio estaba tras los androides, por la información que contenían.

 

Temeroso que hubieran seguido el rastro de las transacciones de los mercaderes, Luke se dirigió a su casa, sin embargo, al llegar a su hogar descubrió su casa envuelta en llamas, y los cadáveres de sus tíos, por lo que, no teniendo nada que lo detuviera en Tatooine, decide acompañar a Ben Kenobi y unirse a las fuerzas rebeldes, con la intención de algún día poder enfrentarse al miserable de Darth Vader y vengar la muerte de su padre.

 

Al llegar a Anchorhead, Kenobi hizo contacto con Chewbacca, un wookie que resultó ser el copiloto de una de las naves más veloces de la galaxia, el Halcón Milenario. Resultó ser que el capitán de dicha nave era un contrabandista que solía trabajar para uno de los mafiosos más importantes de la galaxia, Jabba the Hutt, al que le debía una muy buena suma de dinero por haber perdido una cuantiosa cantidad de droga. Este contrabandista, de nombre Han Solo  vio una excelente oportunidad de negocio en dicho viaje, ya que, según él, solo tenía que llevar a un planeta del cual conocía bien la ruta, a un viejo, un niño y dos robots, sin preguntas, por el doble de lo que le debía a la mafia.

 

Mientras tanto, la cautiva Princesa Leia era llevada a la presencia de Darth Vader, quien, desconociendo su lazo sanguíneo con la prisionera, la amenazó de muerte con el fin de que ella revelara la ubicación de la base rebelde, pero al no obtener resultado alguno, obligó a Leia a presenciar la inauguración de La Estrella de la Muerte, haciendo explotar Alderaan, el planeta donde Leia creció.

 

Cuando el singular grupo, conformado por Ben Kenobi, Luke Skywalker, C-3PO. R2-D2, Chewbacca y Han Solo, a bordo del Halcón Milenario, arribaron a la ubicación de Alderaan, no encontraron más que asteroides, rocas espaciales y a La Estrella de la Muerte. Al orbitar cerca de dicha estación espacial, el Halcón fue atraído hacia ella debido a un rayo tractor.

Disfrazándose de Soldados Imperiales, Luke y Han intentaron hallar una manera de desactivar dicho artefacto, pero cuando R2 se conectó al sistema principal de la Estrella Imperial, descubrió que Leia se encontraba prisionera y su ejecución estaba programada para ese día. Luke convence a Han que había que rescatarla, mientras que el viejo Ben decide que él iría a desactivar el rayo tractor para que pudieran escapar.

 

Poco antes de poder huir de la poderosa Death Star, Darth Vader se percata de la situación y Ben Kenobi se le enfrenta, sin embargo, Obi-Wan se sacrifica para salvar a sus amigos y tras unos instantes de meditación, Vader la arrancó la vida a Kenobi, culminando su venganza, de una batalla personal iniciada 18 años atrás.

 

Con la Princesa Leia a bordo, se dirigieron todos menos el acaecido Ben, a Yavin IV, la base principal de la Alianza Rebelde, de la cual Leia era una gran líder.  Con la información contenida en la memoria de R2, la Alianza planea un estratégico ataque para derribar dicha estación. Tras una feroz batalla en el espacio, Luke estuvo a punto de ser derribado por el mismo Darth Vader, quien se percató que le Fuerza era poderosa en el joven, sin embargo, Han Solo a bordo de su Halcón, tras un disparo quitó a Vader del camino de Luke, quien gracias a los consejos del espíritu de Obi-Wan Kenobi, disparó un certero tiro con el que puso fin a la temida Estrella de la Muerte.

 

La destrucción de la Estrella de la Muerte hizo que la Alianza Rebelde se posicionara en la galaxia como un fuerte movimiento guerrillero que se oponía al sistema de opresión imperial, sin embargo, las tropas imperiales obligaron a las fuerzas rebeldes a dejar sus bases secretas por lo que tuvieron que esconderse estableciendo nueva base en el planeta Hoth, característico por su gélida temperatura y su blanco paisaje.

 

En un recorrido de reconocimiento del nuevo planeta, el nuevo líder de la Alianza Rebelde, Luke Skywalker fue atacado ferozmente por una hostil criatura conocida como Wampa, dejándolo inconsciente. En su delirio, el espíritu de Obi-Wan se le apareció a Luke, indicándole que tendría que ir al planeta Dagobah y entrevistarse con un poderoso guerrero Jedi, de nombre Yoda. Luke es encontrado por Solo y llevado a la base para ser sanado.

 

Cuando Darth Vader encuentra a los fugitivos rebeldes, el Imperio contrató a un grupo de caza-recompensas para buscarlos. Durante la huida, los amigos se tuvieron que  dividieron en dos grupos. Por un lado, Luke y R2-D2 van juntos a buscar al legendario Yoda para que Luke pudiera ser entrenado como Jedi, mientras que Leia, Han, Chewbacca y 3PO escaparon a bordo del Halcón Milenario, seguidos por un ejército de tropas imperiales y apara evadirlos, se ocultaron en un gran asteroide que orbitaba por esa zona.  

 

Cuando llegaron al sistema Dagobah, Luke perdió el control de su nave y ésta encalló en un fangoso pantano del planeta. El joven Skywalker comenzaba a arrepentirse de su, aparentemente, improductivo viaje, cuando una pequeña criatura verde salió a su encuentro. Resultó que él era el famoso Maestro Yoda, y con la ayuda de Obi-Wan (transfigurado como espíritu) Luke recibió su instrucción básica como Jedi. Las enseñanzas espirituales le fueron proporcionadas por Obi-Wan y complementadas por el arduo entrenamiento físico al que Yoda lo sometía. Una de las habilidades básicas de los Jedi es la levitación de objetos con el poder de la mente. Al intentar sacar su nave del pantano, poniendo en práctica esta habilidad, fue que Luke aprendió una valiosa lección, pues él no se creía capaz de sacarlo con “el poder de la mente”, a lo que Yoda le respondió que es por ese motivo por lo que falla, por no creer, acto seguido, el pequeño pero poderoso Yoda levitó la X-Wing (el modelo de nave que Luke piloteaba) por los aires.

 

Mientras Luke iniciaba su jornada por los vastos caminos de La Fuerza, Han y sus amigos finalmente lograron evadir a los soldados imperiales y los caza-recompensas que los seguían, y decidieron refugiarse en Cloud City, una estación minera del sistema Bespin, dirigida por el alguna vez compañero de parranda de Han Solo, Lando Calrissian.

 

En Cloud City fueron efusivamente recibidos por Lando sin embargo, un famoso caza-recompensas de apellido Fett los siguió hasta Cloud City, alertando al imperio y obligando a Calrissian a traicionar a su amigo y su causa. Darth Vader había planeado secuestrar a los amigos de Luke para que de éste modo él viniera a rescatarlos. Han Solo fue congelado en Carbonita y obsequiado a Boba Fett como recompensa, para cobrar el precio que Jabba the Hutt había puesto sobre su cabeza,  mientras Leia, Chewbacca y el androide protocolario quedaron como prisioneros en esta ciudad.

 

De algún modo, y gracias a que la Fuerza cada vez fluía más fuerte en el joven Skywalker, pudo ver cómo sus amigos estaban sufriendo en las garras del imperio. Yoda le dijo que a través de La Fuerza se puede ver el pasado, el presente e incluso el futuro y que lo que acababa de ver en ese momento era el futuro. Luke no se pudo contener y le dijo a su maestro que tenía que ir a salvarlos, a lo que Yoda se oponía, pues decía que no estaba listo para un enfrentamiento con Darth Vader. Obi-Wan apareció para evitar que Luke volara a Bespin, advirtiéndole que es su habilidad lo que el Emperador quiere, que es por eso que debería terminar su entrenamiento, que en dado caso que tuviera que enfrentar a Vader tendría que hacerlo solo, puesto que Ben no podría intervenir; pero nada pudo detenerlo.

 

Cuando Luke llega a Bespin, se encuentra con que Vader le ha puesto una trampa, y que la captura de sus amigos fue sólo la carnada para atraparlo. Luke y Vader se enfrentan en un aguerrido duelo de sables de luz en donde Luke pierde una mano (y junto con ella su espada). Vader le sugiere a Luke que se una a su causa, que juntos pueden acabar con el conflicto en la galaxia. Vader le dice a Luke que Obi-Wan nunca le dijo el verdadero paradero de su padre, a lo que contesta “…me dijo lo suficiente, me dijo que tú lo mataste” y aquí Vader pronuncia la que quizá sea la cita más famosa (y parodiada) de toda la saga: “No Luke, YO SOY TU PADRE".

 

Luke se niega a creer que sea verdad lo que Vader le dice y prefiere lanzarse al vacío que sucumbir ante el Lado Oscuro. Con el uso de La Fuerza, Luke llama a Leia, quien escapaba de Cloud City junto con Chewbacca, los androides y el redimido Calrissian. Ellos acuden al llamado, sin embargo, todavía quedaba alguien por ser rescatado. Han Solo.

 

Luke y compañía tramaron un plan para rescatar a Solo de las garras del poderoso gángster Jabba the Hutt, y una vez puesto a Han a salvo, Skywalker regresa a Dagobah para terminar su entrenamiento. Cuando Luke se encuentra nuevamente con Yoda, éste se encontraba muy enfermo, y le dijo que su entrenamiento había concluido, que ya sabía lo que debía saber. Luke lo cuestionó acerca de su parentesco con Vader y Yoda le confesó la verdad, y que si se había opuesto a que enfrentara al Sith Lord antes, era porque no estaba listo para cargar con ese peso. Momentos antes de que Yoda diera su último suspiro le reveló a Luke que había otro Skywalker.

 

Confundido, Luke salió a meditar, diciéndose a sí mismo que no podía seguir solo. Obi-Wan se apareció nuevamente y Luke lo inundó con preguntas. Le preguntó porqué le había dicho que Vader mató a su padre. Kenobi le dijo que su padre fue seducido por el Lado Oscuro de La Fuerza, traicionando a los ideales que los Jedi perseguían. Al abrazar el Lado Oscuro, Vader mató a Anakin, desde “un cierto punto de vista”.  También le preguntó a qué se refería Yoda cuando le dijo de otro Skywalker, enterándose así de la relación que Leia guardaba con él.

 

Ya al tanto de su genealogía, Luke se reunió nuevamente con los Rebeldes, quienes planeaban un ataque en contra del Imperio, para destruir su nueva arma letal, que ‘originalmente’, fue nombrada como La Estrella de la Muerte II.

 

Habiendo robado una nave Imperial, el peculiar grupo se dirigió al Planeta Endor, donde se encontraba orbitando esta nueva estación Imperial sin embargo, al aterrizar, fueron recibidos por soldados Imperiales. Luke sintió la presencia de su padre, y decidió separarse de sus amigos para ir a enfrentar a Vader nuevamente, como Yoda le sugirió.

 

Vader llevó a su hijo a presentarse con el Emperador, quien intentó envenenar su mente, como alguna vez lo hizo con Anakin. Palpatine le contó a Luke que todo se estaba llevando de acuerdo a sus planes, y que sus amigos rebeldes estaban destinados a morir, si quería salvarlos nuevamente debía sucumbir al Lado Oscuro. Luke se negaba a pelear, sin embargo Vader leyó la mente de su vástago descubriendo que también era padre de Leia. Vader, sutilmente dijo que si Luke no se le unía, tal vez podría entrenar a su hermana en las artes oscuras.

 

Luke, enfurecido, se olvidó de La Fuerza y, cegado por el odio, arremetió contra su padre, cortándole una mano, dejando a Vader fuera de combate. Palpatine reía de la alegría al ver que Luke se había vuelto poderoso gracias a su odio, y le ofreció el lugar de Vader a su lado. Escuchando esto, Luke arrojó su sable diciéndole al Emperador que él jamás se uniría al Lado Oscuro de La Fuerza, que él era un Jedi, como su padre antes de él.

 

Decepcionado, El Emperador no tuvo más remedio que atacar al “Jedi” con electrizantes descargas de energía, pero al ver Vader lo que ocurría, la bondad que yacía en su interior salió a flote, cargando a Palpatine y arrojándolo al vacío, dándole a Palpatine, una muy merecida y dolorosa muerte.

 

 

Tras haber recibido una impactante descarga de electricidad proveniente del Emperador, Darth Vader se quedó prácticamente sin fuerzas. Casi sin energía, Vader le pidió a su hijo que le quitara su máscara para que lo pudiera ver con sus propios ojos.  Con su último respiro, le dijo a Luke que él tenía razón, que todavía había bondad en él. Anakin murió en brazos de Luke, y al haber matado al Emperador, la profecía se había cumplido, pues fue el mismo Anakin Skywalker, quien tras tantos años, regresara el balance a La Fuerza.

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